¿Por qué un coche de segunda mano es mejor opción que uno nuevo?

No es necesario decir que la compra de un coche es una decisión importante y requiere una buena planificación y análisis. Uno de los primeros interrogantes es: ¿compro un coche nuevo o uno de segunda mano? Como todo en la vida, toda decisión tiene sus pros y sus contras. No obstante, hay varias razones por las que un coche de segunda mano puede ser una opción más atractiva que uno nuevo, y hoy queremos hablarte de esto. Veamos algunas de estas razones.

·        Si puedes vivir sin el olor a coche nuevo, comprar un coche de segunda mano te permite ahorrar dinero en el precio de compra. A no ser que quieras completar tu colección de coches lujosos, adquirir un coche usado siempre debería ser más económico que comprar uno nuevo. Para ser más específicos, una persona que quiera comprar un coche de segunda mano entre los últimos modelos puede ahorrar al menos un 20% sobre el precio de compra del modelo nuevo. Por lo tanto, quizás podrás conducir un coche "mejor" del que podrías permitirte. ¿Y si gracias a comprar un coche de segunda mano puedes comprar el vehículo de tus sueños?

·        Más opciones de financiamiento: a menudo es más fácil obtener financiamiento para un coche de segunda mano que para uno nuevo, ya que el precio es más asequible. Esto puede ser una ventaja para aquellas personas que no tienen suficiente dinero en efectivo para comprar un coche nuevo.

·        Los detallitos se diluyen en el precio y son más baratos: quien compra un vehículo nuevo suele tener que añadir opciones al coche en el momento de la compra (transmisión automática, un sofisticado sistema de audio, opciones de seguridad adicionales, etc.). Estas opciones son bastante caras y se suman al precio total de compra del vehículo. La adquisición de un coche de segunda mano permite beneficiarse de estas características sin tener que pagarlas por separado, porque el coche ya viene con todas las prestaciones incluidas. En resumen, puedes permitirte más “caprichitos” porque es posible comprar el mismo coche y beneficiarse de las mismas prestaciones sin tener que gastar más dinero. Recuérdalo: mayor motor, caja de cambios automática, mejor acabado o paquete de opciones. ¿Quién da más?

·        Todo es más rápido: a veces, para poder conseguir un coche determinado, el cliente tiene que esperar varios meses a que se vuelva a fabricar un vehículo nuevo que está agotado. En el caso del coche usado, coche que ves, coche que puedes comprar de inmediato.

·        Depreciación mucho menor: el coste de un coche puede llegar a bajar hasta un 50% pasados 3 años desde su fabricación. Si crees que comprar un coche nuevo es una inversión, estás muy equivocado. Aunque el coche nuevo viene con algunas ventajas, como garantías o servicio gratuito durante un año, no puede rebelarse contra la ley de la depreciación. En cambio, un coche usado se deprecia a un ritmo más lento que un coche nuevo. De hecho, cuando compras un coche usado, ya lo estás comprando a su precio depreciado.

·        Más tranquilidad: en el pasado, conducir coches usados conllevaba un estigma y muchos conductores lo veían como un riesgo. Hoy en día se ofrecen informes detallados del historial del vehículo, sobre todo en los concesionarios, lo que ha cambiado del todo el panorama.

·        Mercado mucho más amplio y más variedad dentro de un presupuesto: cada año se lanzan bastantes modelos de coches nuevos y algunos se actualizan. En el mercado de coches nuevos hay bastantes opciones, pero no tantas como las que ofrece el de coches usados.

·        Más ecológico: ¿por qué no pensar en el medio ambiente? el 28% de las emisiones de carbono generadas por un coche durante su vida útil se producen durante su fabricación. La compra de un coche usado, por tanto, reduce la necesidad de fabricar coches nuevos. Así, si quieres poner tu granito de arena ecológico, comprar un coche de segunda mano es una opción para considerar seriamente.

·        Menos “ansiedad del coche nuevo”: pura psicología. Cuando compras un coche nuevo, te gustaría que fuera nuevo para siempre. Esto es algo muy complicado sobre todo cuando vives, por ejemplo, en zonas urbanas, donde incluso aparcarlo es un deporte de riesgo. Si tu coche no duerme en un garaje, nunca sabes qué te vas a encontrar por la mañana. Por desgracia, sí, es difícil mantenerlo intacto durante mucho tiempo y puede haber gastos adicionales que no estemos dispuestos a asumir. La ventaja de comprar un coche de segunda mano es que el coche ya ha pasado por el aro y ya no está en condiciones de ser nuevo. Aunque esté en excelente estado, siempre habrá algunas marcas del tiempo, por pequeñas que sean. Así, al menos puede reducirse un poco el estrés, la ligera ansiedad, de mantener el coche en buen estado. Que quede claro, no estamos diciendo que un coche usado tenga derecho a ser maltratado, pero digamos que un pequeño rasguño puede ser menos grave, ¡pero es cuestión de criterio!

En resumen, un coche de segunda mano puede ser una opción atractiva para aquellas personas que buscan ahorrar dinero, que no quieren gastar tanto en un coche nuevo o que quieren obtener un vehículo con un precio más asequible y financiamiento disponible. Sin embargo, es importante tener en cuenta que los coches de segunda mano pueden tener problemas o necesitar más mantenimiento que los coches nuevos, por lo que es importante hacer una investigación cuidadosa y considerar todas las opciones antes de tomar una decisión de compra.