Compra de coches de segunda mano: expectativa vs realidad

Si estás leyendo esto es porque quizás te estás planteando comprar un coche de segunda mano. Con dos premisas principales y habituales en cualquier persona: que sea económico y que no de problemas

Tienes que saber que estos dos deseos son en conjunto la expectativa más habitual en todo comprador de coche usado. También tienes que saber que tienes todo el derecho a que se haga realidad, es decir, a que no te den gato por liebre.

Encontrar un coche de segunda mano a buen precio, en condiciones adecuadas y que se adapte perfectamente a tu gusto no siempre es tarea fácil. Porque de forma irremediable ha pasado por varias manos. Y porque cada coche tiene un pasado imposible de conocer al 100%. La cuestión es aproximarse al máximo.

En todo caso, lejos de ver la compra de un coche de segunda mano como un riesgo, puede considerarse una oportunidad si conoces qué marcas de coches son las más rentables, dónde es mejor comprarlos y qué te aportará la mayor satisfacción después de adquirirlo.

Si quieres que tus expectativas coincidan con la realidad, tómate tu tiempo y sé meticuloso en el proceso de compra. En este reto personal se hacen imprescindibles tres elementos básicos: realismo, información veraz y confianza. Para atinar con los tres, te proponemos esta lista de verificación para poder tenerlos todos en cuenta. Si lo haces, tendrás muchas más probabilidades de disfrutar del cochazo que tenías en mente. En otras palabras, lograrás que tus deseos se aproximen al máximo a la realidad, que no se desvanezcan a medianoche y que no pierdas un maravilloso zapato de cristal.

¡Comencemos!

Expectativa: “cualquier coche que se ajuste a mi presupuesto estará bien”

Realidad: lo primero que hay que tener en cuenta al comprar un coche de segunda mano es aclarar qué se espera de él, no sea que después le eches la culpa si no rinde. En otras palabras: ¿qué uso le vas a dar? No es lo mismo comprar un coche para llevar a los niños a la escuela que para transportar maderas de un lado a otro. Párate, reflexiona y piensa qué necesitas realmente. Solo después ponte a buscar ese coche, furgoneta o incluso ciclomotor que más se ajuste a tus necesidades.

Expectativa: “el kilometraje y la marca bastan para garantizar una buena compra”

Realidad: todos los coches tienen una historia, y sus bondades se determinan por muchos parámetros, no solo la marca y el kilometraje. De hecho, el elemento primordial que determina la salud de un coche es el libro de revisiones o incluso los documentos de la ITV (en vigor). Ambos pueden darte mucha información de los cuidados reales a los que ha sido sometido el coche desde que se compró por primera vez. Hay coches con muchos kilómetros que están hechos unos jovenzuelos, y viceversa, otros con poco kilometraje que han sufrido mucho en la carretera. En resumen: en un coche de segunda mano, el estado de la mecánica es lo más complicado de conocer. Empresas certificadoras, talleres o revisiones en concesionarios pueden ayudarte muchísimo a detectar anomalías mecánicas o garantizar la ausencia averías.

Expectativa: “debo suponer que todos los papeles estarán en orden”

Realidad es muy importante asegurarse de que la persona que desea vender el vehículo, si es un particular, se encuentra al corriente de todos los pagos y mantiene en regla algunos aspectos relevantes, como el impuesto de circulación, la ITV y, sobre todo, posibles embargos o multas. Sobre este último punto, es muy útil consultar, por 9,99€, el Registro de vehículos de la DGT. Tan solo con la matrícula, podrás acceder a un completo informe con el detalle de multas, embargos o cargas en el historial del coche.

Expectativa: “tiraré de intuición y de lo que me diga mi estómago. Compraré el coche que mejor vibraciones me dé.

Realidad: es importante planificar la compra con tiempo suficiente y evitar la compra por impulso, sobre todo si eres signo de fuego. El tiempo te ayudará a definir de forma más clara las verdaderas necesidades, así como podrás informarte y comparar precios con calma. ¡Qué duro es ver un coche mucho más barato y con mejores prestaciones después de haber comprado sin pensar!

Expectativa: “un coche de segunda mano siempre me va a salir más barato”

Realidad: el precio es clave en toda compra de segunda mano. Si tienes claro que “lo barato puede salir caro”, después no te arrepentirás de no haberte gastado unos pocos euros más en una opción que en realidad hubiera sido más atractiva, si bien un poco más cara. Radiografiar los precios para no pagar de más es también relativamente sencillo si echas un vistazo a buscadores habituales de Internet.>

Expectativa: “si compro a un particular, todo se reduce: coste, tiempo y transacciones”>

Realidad: en algunas cosas puede ser más sencillo, pero a la vez más peligroso. No por nada, la Asociación nacional de vendedores de vehículos a motor (GANVAM) alertó, cuando este tipo de operaciones alcanzó un 60% de las transacciones de coches, de los riesgos que supone adquirir un vehículo usado a un vendedor particular sin la intervención de un vendedor profesional. La realidad es que la compra a un particular hace perder muchas ventajas:

La posibilidad de disponer de 1 año de garantía (o más) ante cualquier problema que pueda surgir, normativa que no es obligatoria para el particular.

Confianza en el buen estado del vehículo. Antes de su salida a la venta son revisados, se les realiza el mantenimiento recomendado por el fabricante, se comprueba que la ITV esté en vigor y se realiza el reacondicionamiento necesario para dejar el coche en las mejores condiciones.

Transparencia: el comprador recibe toda la información relativa al vehículo, como el libro de mantenimiento del vehículo, el impuesto de circulación al día o la seguridad de que el vehículo adquirido está libre de cualquier carga heredada.

Servicio de financiación que los concesionarios o vendedores profesionales ofrecen para facilitar su adquisición.

Seguridad en la compraventa: el acuerdo final de compra debe cerrarse con un contrato de compraventa, firmado por ambas partes, que cumpla con todos los requisitos legales.

En general, la compra en concesionarios se realiza sin gastos añadidos inesperados, como los de cambio de titularidad o la ITV.

¿Sabes ya lo suficiente como para garantizar que no estás comprando un agujero en el bolsillo? Sigue estos consejos. ¡Te garantizamos que no perderás lo invertido por el tubo de escape!